Sala Salamandra (L´Hospitalet de Llobregat)- viernes 23/03/18- 21h aprox.

Julián maeso: un toledano made in America  
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Fotografía: Marta G. Palacios 

Un largo viaje separaba Toledo de Barcelona. La ruta que Julián Maeso (ex de The Sunday Drivers) trazó a coche para plantarse en la ciudad condal y ofrecernos uno de los conciertos más asombrosos y emocionantes del Let´s Festival. J. Maeso cuenta en su haber con tres discos en solitario, el último de ellos Somewhere Somehow (2016), tras su etapa en The Sunday Drivers, aparte de multitud de proyectos y colaboraciones. Una mente inquieta y un portento musical que, como demostró el pasado viernes en la Salamandra, se maneja como nadie a los teclados (Hammond, sintetizadores, etc.) y guitarra.
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Fotografía: Marta G. Palacios

Una puesta en escena honesta y directa, sin paños calientes. Desde el principio  comenzaron a emitir señales inequívocas de su intención de lanzarse a la conquista de un público que, a su vez, no opuso resistencia en dejarse envolver por la calidez que transmitían en el escenario. Interpretaciones al más puro estilo americano, donde Maeso y su banda demostraron de lo que están hechas sus tripas. Una extraordinaria fusión de r&b y soul, influenciados por la vieja escuela de Eric Clapton, Paul Weller o Van Morrison, entre otros. Después del concierto tuve la oportunidad de intercambiar unas palabras con él, y me habló con orgullo de su superbanda, resaltando, a modo de anécdota, que aquella noche era la primera vez que el bajista tocaba con ellos, lo cual me parece admirable. Excelente músico y gran tipo Julián Maeso, al que se le podía ver en los ojos el brillo de alguien sabedor del trabajo bien hecho y el entusiasmo por las nubes. Corizonas: enviados del más allá
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Fotografía: Marta G. Palacios

El germen de lo que hoy conocemos como Corizonas, tuvo su génesis en Dos Bandas y Un Destino, donde Arizona Baby & Los Coronas aunaron fuerzas y talento para poner en marcha este experimento frankensteiniano. Aquella gira dejó un legado impagable, plasmado en un impresionante directo homónimo publicado en 2011.
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Fotografía: Marta G. Palacios

La cabecera de El Hombre Y La Tierra (mítico programa televisivo de Félix Rodríguez De La Fuente) se sincopaba con un mosaico de imágenes del grupo, cuyos miembros se fueron haciendo tangibles sobre el escenario al ritmo de la batería de Roberto Lozano AKA Loza, el primero en hacer acto de presencia. Un inicio bastante representativo de la fauna que estábamos a punto de encontrarnos, capitaneada, como no podía ser de otra manera, por El Meister (Javier Vielba, voz e indomable agitador musical). El mensaje era claro, conciso y salvaje, ¡Welcome to the jungle, my friends! Un rezagado Meister saltaba a escena animando el cotarro desde el minuto uno y luciendo una chaqueta típica de equipo de rugby universitario americano con motivos mexican-style. Determinadas canciones de los dos últimos discos Nueva Dimensión Vital (2016) y Más Allá (2017) me crean cierta sensación de contrariedad. La banda sigue manteniendo su esencia y, a mi parecer, la calidad musical continúa siendo brutal, no se trata de eso. Es algo que tiene más que ver con el “volantazo” que dieron hacia el castellano, cuya sonoridad hace flaco favor a temas muy concretos como Todo Va Bien y Yo Quiero ser Yo. En cambio, existen otras a las que el castellano no les sienta nada mal, y se convierten en auténticas ofrendas al rock patrio de décadas pasadas (70s), como ocurre con Místicos en Éxtasis o Ecos Del Pasado.
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Fotografía: Marta G. Palacios

La entrada de público no fue la esperada para un concierto de este calibre, pero los que estábamos allí, sin duda, nos entregamos como buenos feligreses; especialmente, cuando empezaron a sonar The Falcon Sleeps Tonight, Run To The River –derivadas de ese tótem musical denominado The News Today (2011)-, la enorme versión country de Wish You were Here  de la legendaria banda británica Pink Floyd , o la pegadiza y omnipresente Piangi Con Me (The Rokes). Entre canción y canción Fernando Pardo (guitarrista y miembro fundador de Sex Museum) ejercía de maestro de ceremonias poniendo la nota de humor y aireando el anecdotario del grupo durante sus presentaciones. Momentos que aprovecharon también para  agradecer al festival y al público, sin pasar por alto una mención especial al telonero de la noche Julián Maeso.
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Fotografía: Marta G. Palacios

El Meister presentaba Malditos refranes como un “homenaje a Gabinete Caligari con ADN Young” (refiriéndose a Neil Young), una más que interesante revisión del clásico incluido en su reciente disco Más Allá (2017). Llegados a este punto y según se iba acercando la fase final, el concierto fue cogiendo una velocidad de vértigo. Vielba como poseído por el diablo, cogía unas baquetas en un ejercicio de coordinación malabárica a la batería junto a Loza, para desparramar uno de los instantes más salvajes de la noche, versionando Supernaut de Black Sabbath, y finalizando con I Wanna Believe: “I wanna believe in magic, I wanna believe in Elvis, You gotta believe in something, I wanna believe in you”. Despedida colosal abandonando el escenario (con bailecito incluido) a ritmo de Always Look On The Bright Side Of Life (BSO del film de culto La vida de Brian).
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Fotografía Marta G. Palacios

Después de aquella experiencia de sonidos, texturas y colores, abandonábamos la sala, deambulando entre los murmullos y el bullicio de la gente. Y en mi cabeza no paraba de repetirse en un permanente bucle el estribillo de I Wanna Believe: “Live To Believe”, ¡y cuánta energía encierra esa minúscula frase! Pues sí, amigos, yo también soy de los que piensan que hay que VIVIR PARA CREER.

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