Más de 3.000 personas como asistentes y más de 1.000 acreditados han avalado este pasado fin de semana la cita en Sevilla en una 14ª edición tan concurrida como esperanzadora

Una edición más, y van ya catorce, Alhambra Monkey Week se ha erigido durante un puñado de días, desde el pasado jueves 24 hasta el sábado 26 de noviembre, en el punto de encuentro para la industria musical nacional e internacional.

Tras retornar en 2021 una vez superada la pandemia, este 2022 la cita en Sevilla retomaba la normalidad absoluta, con una mayor presencia internacional que se ha evidenciado tanto en la programación artística, con nombres procedentes de Latinoamérica y Europa, como en sus jornadas profesionales DICE Monkey PRO, con invitados llegados de EE.UU., Colombia, México, Argentina, Reino Unido, República Checa, Portugal, Francia, Austria y Países Bajos. Un regreso a la normalidad que no ha podido ser más feliz: unas 3.000 personas por jornada, más de 1.000 profesionales y músicos acreditados y más de un centenar de periodistas ha disfrutado de una edición más de un festival único en su especie.

El Espacio Santa Clara, que abría sus puertas un año más a los encuentros profesionales y el Cartuja Center CITE, con sus más de 33.000 metros cuadrados y que ha albergado hasta ocho escenarios diferentes —el Auditorio Alhambra, el Escenario Altafonte, el Escenario Cristal, el Escenario Fundación SGAE, el Escenario AIE, el Escenario Parkineo by Jägermusic, el Escenario Plaza y el Club de Baile— han sido las dos formidables sedes de esta 14ª edición. De nuevo una decoración ad hoc en el segundo de los recintos, con neones y leds como iluminación, unida a nuevas y singulares iniciativas como esos conciertos en el parking subterráneo del edificio, el espacio para actuaciones semi-improvisadas «Échate un cantecito» de Mondosonoro y Cervezas Alhambra, o las SGAE Sessions emitidas en streaming en colaboración con Fundación SGAE volvieron a demostrar la capacidad del festival para reinventarse y encontrar siempre nuevos atractivos y reclamos.

En total y durante las tres jornadas principales del festival, más de 9.000 personas han desfilado por estos espacios, convirtiendo a Alhambra Monkey Week un otoño más en una auténtica Ciudad de la Música.

Un caudal de público —profesional o no— que ha podido disfrutar de noches tan celebradas como la que inauguraba el festival, con unos apoteósicos Rocío Márquez y Bronquio como reclamo principal, o esa esperadísima unión entre Kiko Veneno y Vera Fauna para celebrar los 30 años de «Échate un cantecito», disco esencial en nuestra cultura popular donde los haya. Pero el festival nos ha dejado también, como es habitual en una cita que ha hecho de ese «Descubre hoy la música del mañana» su leit motiv, no pocas pistas sobre el futuro de la escena nacional en los próximos meses.

Elba, Arde, Amaia Miranda, Cometa, Fullero, Lunavieja, Carmen Xía, Caballo Prieto Azabache, Marta Knight, Teo Planell, Juan Azul, Montaña, Tristán!, Los Yolos, Shanghai Baby, Magia Bruta o Alai han sido solo algunas de las revelaciones de esta nueva entrega de Alhambra Monkey Week, y que prometen recoger el testigo de la escena más independiente.

Mención especial también a esas propuestas vinculadas al flamenco que hemos podido disfrutar en este Alhambra Monkey Week, gracias a la colaboración del Instituto Andaluz del Flamenco: ahí quedan para el recuerdo los showcases de unos muy inspirados Rycardo Moreno y Cristian de Moret, o los conciertos de un sublime Perrate y de los ya mencionados y no menos imponentes Rocío Márquez y Bronquio.

La representación internacional también dejó muy buen sabor de boca en esta nueva edición del festival. Un ramillete de propuestas tan dispares entre sí, como las que nos ofrecieron los mexicanos ACTY y Los Cogelones, la israelí Agat, los belgas Avalanche Kaito, los chilenos chicarica, Vuelveteloca y Perrosky; los peruanos Los Chapillacs, los colombianos Romperayo, los suecos The Boo Boo Bama Orchestra, la francesa Tuelipe, los británicos Plastic Mermaids, y los portugueses Conferência Inferno y Sensible Soccers. Propuestas tan diferentes entre sí, insistimos, como atractivas por igual, capaces de llevar al numeroso público asistente desde la ensoñación shoegaze al delirio cumbiero sin que faltara la conexión con los sonidos urban más contemporáneos, el ambient más embriagador o la fusión más increíble de estilos y géneros.

La que ha sido sin duda la edición más exitosa y multitudinaria de Alhambra Monkey Week hasta el momento también celebraba con idéntico éxito sus jornadas profesionales DICE Monkey PRO, con las salas de conferencias llenas, mucho diálogo dentro y fuera de ellas y unos invitados de excepción, entre los que destacaron la amplia nómina de music supervisors participantes: Amelia Hartley («Peaky Blinders», «Black Mirror»), Catherine Grieves («Killing Eve», «Sing Street»), Gaëtan Kolly («Stranger Things», «Narcos»), Herminio Gutiérrez («Amores perros», «Falco»), Alex Menck (con trabajos para McDonald’s, Nike o Coca-Cola, entre otras muchas marcas), Mike Turner («Under The SIlver Lake», «Mapplethorpe»), Connie Edwards (con trabajos para marcas como Range Rover y Amazon, y producciones para Netflix y BBC) o el español Juanto Tello («La casa de papel», «Vis a vis», «Entrevías»).

Unas jornadas que han propiciado de nuevo más cotas de negocio —con un incremento muy comentado en este tipo de relaciones respecto al último año— así como nuevos contactos para los más de 1.000 profesionales asistentes. Y donde se han tratado temas de tan candente actualidad como los beneficios resultantes de una sincro, el auge de los NFT o tokens no fungibles como productos comerciales en la música, o la sostenibilidad en giras de conciertos, salas y festivales.