El pasado 22 de abril se publicaba «Libres», ese esperadísimo disco con el que Las Migas regresaban a escena, y desde entonces no han parado de darnos alegrías.

No solo gracias a recientes entregas como la de «Mi surfero», un sabroso y veraniego remix de uno de los cortes de «Libres», para el que unieron fuerzas el pasado mes de julio con otra formación de mujeres de armas tomar: The Sey Sisters. Sino también merced a la extensa gira de conciertos con la que nos han obsequiado en los últimos meses, y que las está llevando a recorrer gran parte de nuestro país, del continente europeo ¡y hasta la India!

Precisamente allí sorprendía a Las Migas la mejor noticia posible: su nominación a los Latin Grammy como Mejor Álbum de Flamenco. Un reconocimiento al que no son ajenas, pues ya en 2016 estuvieron en dicha terna por su álbum «Vente conmigo». En esta ocasión, la banda comparte nominación con los últimos trabajos de Carmen Doorá, Estrella Morente, Kiki Morente y María Toledo. Habrá que esperar al próximo 17 de noviembre, día de la gala prevista en Las Vegas, para saber si nuestras queridas Migas levantarán en esta ocasión el galardón.

Con «Libres», Las Migas nos han entregado sin duda su disco más luminoso hasta la fecha. Un larga duración compuesto íntegramente (salvo «Antonia», obra de Oriol Riart) por la propia Marta Robles, capitana del barco de Las Migas, que además se ha hecho responsable de la producción junto al citado Riart, y codo con codo con Luis Villa en el estudio. Ahí es nada.

Es también «Libres» su disco más valiente, sin duda. La inspiración, dicen, les llegó de la música negra americana. Y ahí está sin ir más lejos el R&B con deje sureño de «La cantaora», y sus palmas por beats, que cuenta además con María Peláe como invitada de excepción.

Y como su propio nombre indica, Las Migas se sienten tan libres que no dudan en coquetear con sonidos tan dispares como el bluegrass en «El querer de una morena», la canción que abre el álbum y toda una pieza country de la Vera de San Juan en lugar de Nashville. O con el pop de «Alba», una de las dos composiciones con letra de Federico García Lorca y la voz flamenca de Estrella Morente, otra nominada a los Latin Grammy, barnizada por violines de inspiración celta. También disfrutamos del calypso de «Mi surfero», que demuestra que las aguas del Trópico no están tan lejos de las dunas de Tarifa como pudiera parecer, y hasta el klezmer, con esa «Antonia» que es toda una invitación a la fiesta.

Hablando de fiesta, nadie parece querer perderse la que han montado Las Migas: en «Rumba para que te enamores», de nuevo con Lorca a bordo, y donde también están las manos maestras a la guitarra de Tomatito. El poeta y cantautor Dani Flaco escribe sus versos en «Arena del sur», mientras que el espíritu de Antonio Machado se baña en «Playa de Sanlúcar». Con su ritmo suave y su tempo de amanecer cierra de manera sublime el LP tras ese díptico tan folclórico, trasladado al siglo XXI, que forman «Milonga del corazón» y «El mar».

Y por los surcos del disco entran y salen también colaboradores de lujo como Charly Cuevas, bajista de El Niño de la Hipoteca; el citado Oriol Riart, guitarrista en The Black Barbies; Dani Tejedor, batería de prestigio (Muerdo, El Kanka) y arreglista para otros artistas como Marc Parrot; el también batería y dotado percusionista Juan Ruíz; Bori Albero, contrabajista de Silvia Pérez Cruz; o el actor y músico Álex O’Dogherty, que no duda en sumarse al jaleo y las palmas. Y todos esos, entre muchos otros.